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2014 Edición

500 Años de las Primeras Villas Cubanas

Texto: Consejo Nacional de Patrimonio

El proceso de colonización de la isla de Cuba por los conquistadores españoles con Diego Velázquez a la cabeza, comenzó en 1511, diecinueve años después de la primera llegada de Cristóbal Colón a estas tierras. En su primer año se fundó la Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa y dos años después San Salvador de Bayamo. Fue 1514 el año de mayor actividad colonizadora, surgen la Villa de la Santísima Trinidad, la Villa de Sancti Spíritus, la Villa de la Santa María del Puerto del Príncipe, posteriormente denominada Camagüey y el primer asentamiento de la Villa de San Cristóbal de La Habana, ciudad que oficializó como fecha de su fundación su asentamiento final junto al puerto de Carenas en 1519.  La séptima Villa, Santiago de Cuba, cierra este proceso fundacional en 1515. De modo que este año 2014 tres ciudades cubanas celebran su quinto centenario.

 

TRINIDAD

Trinidad fue la tercera villa de la Isla de Cuba, y una de las primeras en el continente americano, fundada en 1514 durante el periodo de conquista y colonización. El contexto urbano trinitario es un conjunto de edificaciones domésticas de excepcional continuidad tipológica y elevada homogeneidad constructiva y formal, de factura vernácula, matizado por una escala parcelaria de pequeña a media, donde se mezclan de forma armoniosa las construcciones tempranas del siglo XVIII, muy marcadas por las influencias andaluzas y mudéjares, con las más elaboradas versiones de los modelos del siglo XIX, espléndidos en su mestizaje de las formas neoclásicas europeas superpuestas a los esquemas espaciales tradicionales.

Como parte inseparable de la ciudad, el Valle de los Ingenios con 276 km2 de extensión, expone los vestigios arqueológicos, edilicios e industriales más representativos de la producción azucarera de los siglos XVIII y XIX en Iberoamérica y el Caribe, de la vida de los ricos hacendados criollos y del régimen esclavista  entonces imperante, todo ello en un visible ambiente rural.

Trinidad es uno de los ejemplos más representativos del urbanismo de los primeros asentamientos fundados en América en el siglo XVI y de su armónico crecimiento hasta la primera mitad del siglo XIX. Muestra una notable variedad de edificaciones cuya expresión transita desde lo popular y modesto hasta las variantes vernáculas más elaboradas y hasta lujosas, en las cuales se evidencia una peculiar adaptación al clima mediante patios interiores, balcones, mamparas, persianas y otros elementos propios de su arquitectura.

La ciudad es un testimonio vivo del uso recurrente de las técnicas constructivas y materiales locales, como muros de mampuesto o embarrado, techos de madera protegidos por tejas de barro, revoques de cal y tierra y demás interpretaciones populares de los elementos básicos de la arquitectura, dotándola de una fuerte unidad expresiva, con un marcado sentido del tiempo y del lugar en que fue construida.   

El centro histórico de Trinidad y el Valle de los Ingenios fueron declarados Monumento Nacional en 1978 por la Comisión Nacional de Monumentos y Patrimonio Mundial en 1988 por la UNESCO.

 

CAMAGÜEY

Santa María del Puerto del Príncipe, hoy Camagüey, se fundó al norte de la actual provincia homónima, cerca de la costa. En poco tiempo se traslada hacia el cacicazgo de Caonao y en 1528, en busca de mayor seguridad para sus pobladores, se asienta definitivamente entre los ríos Tínima y Jatibonico, tierras adentro.

Esta ciudad posee características muy peculiares que la diferencian del resto de las ciudades del  país y de otras del continente americano; en el núcleo urbano más antiguo de la Villa, encontramos una imagen impregnada desde sus orígenes de un especial e irregular trazado urbano, donde sus sinuosas calles y sus sorprendentes plazas y plazuelas multiformes configuran una caprichosa trama sobre la que se erigen vernáculas construcciones con la impronta que la evolución, en el transcurso de los años, dejó en un conjunto edilicio donde sobresalen magníficos exponentes  de carácter religioso, así como edificios civiles y de viviendas que se conjugan en un todo unitario pero heterogéneo, de alto valor ambiental que se complementa con elementos arquitectónicos singulares que le imprimen un carácter muy propio, un rico patrimonio intangible, lleno de leyendas, tradiciones y costumbres vivas, y un notable desarrollo cultural.

El sistema de plazas principales de Camagüey, estructuradas en un esquema fundacional subyacente en base a la organización de barrios o feligresías, propios de la ciudad cristiana hispánica, sirve de marco a un importante repertorio religioso de carácter vernáculo. Dentro del llano y bajo perfil de la ciudad se evidencian las iglesias por la silueta de sus torres y cúpulas, que permiten considerarlas como edificios singulares de carácter monumental. Este conjunto de edificaciones religiosas, digno de ser preservado para las futuras generaciones, encierra importantes valores arquitectónicos, históricos, artísticos y simbólicos que conjuntamente con las plazas y plazuelas y el trazado urbano irregular, generan interesantes visuales donde la iglesia se percibe como verdadero hito en el entorno.

El centro histórico de Camagüey fue declarado Monumento Nacional en 1978 por la Comisión Nacional de Monumentos y Patrimonio Mundial en el 2008 por la UNESCO.

 

SANCTI SPÍRITUS

Sancti Spíritus tiene la particularidad de ser en sus inicios la única villa fundada tierras adentro, alejada de las costas, en una zona hoy conocida como Pueblo Viejo, a unos 8 kilómetros de su ubicación actual junto al río Yayabo. Su desarrollo se debe en gran medida a la riqueza ganadera de la región, rubro que junto al cultivo del tabaco permitieron su permanencia, evolución y progreso hasta nuestros días.

La ciudad posee un centro histórico relevante, con edificaciones de elevado valor patrimonial, como la Parroquial Mayor, entre otras emblemáticas construcciones. Su arquitectura eminentemente popular alcanza notas descollantes alrededor de las plazas y plazuelas donde se erigieron las edificaciones más significativas: iglesias, ayuntamiento, escuelas, conventos y casas señoriales.

El predominio de la vivienda de una planta es notorio, solo ocasionalmente encontramos edificaciones de más niveles como en el Parque Serafín Sánchez y la calle Independencia, este crecimiento en altura no rebasaba las tres plantas. Las edificaciones con portales solo pueden encontrarse alrededor de las plazas, un sello distintivo de la vivienda doméstica en general es la presencia de aleros.

La ciudad mantuvo su centro en el tiempo, por lo que allí encontramos una superposición de estilos distintivos de las diferentes épocas que van desde el arcaísmo mudéjar de las primeras mansiones, pasando por la elegancia neoclásica y la decoración ecléctica tan profusa en nuestras ciudades.

El centro histórico de Santi Spíritus fue declarado Monumento Nacional en 1978 por la Comisión Nacional de Monumentos.

Fuentes:

  • Expediente Científico de la Declaración del Centro Histórico de Sancti Spíritus como Monumento Nacional. Consejo Nacional de Patrimonio Cultural.
  • Expediente de Nominación del Centro Histórico de Camagüey como Patrimonio Mundial. Consejo Nacional de Patrimonio Cultural.
  • Declaración del Valor Universal Excepcional del Centro Histórico de Trinidad y el Valle de los Ingenios. Centro de Patrimonio Mundial