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2008 Edición

Ciclones en la Invasión

Por Dr. José Rubiera

Medio siglo se cumplirá en este año 2008 de una de las más importantes y riesgosas misiones de toda la lucha de nuestra Guerra de Liberación Nacional, similar a la protagonizada en la contienda de 1895 por Gómez y Maceo: La Invasión liberadora hacia Occidente de las Columnas del Ejército Rebelde No. 2 "Antonio Maceo" y la Columna No. 8 "Ciro Redondo" encabezadas, respectivamente, por los Comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto "Che" Guevara. Cumplían la orden del Comandante en Jefe Fidel Castro después de derrotar la ofensiva de verano del ejército de la tiranía de Batista contra la Sierra Maestra.

 

Lo que no muchos conocen es que las columnas guerrilleras tuvieron que luchar además, justo al mismo comienzo de la marcha, contra las fuerzas de la naturaleza desencadenadas en un Huracán. Ese fue el huracán "Ella", que azotó del 1 al 3 de septiembre de 1958 a las ahora provincias de Santiago de Cuba, Holguín y, principalmente, a Granma y Camagüey, El Huracán "Ella" se formó a partir de una Onda Tropical el 30 de agosto de 1958 al Este de las Antillas Menores. El 1 de septiembre adquiría fuerza de Huracán, cruzando por el Sur y próximo a la costa de Haití. Penetró en Cuba por un punto al Oeste y no distante de Santiago de Cuba al final del propio día 1, con vientos de 185 km/h. Su centro cruzó por Granma y el sur de Camagüey. A partir de ahí, se desplazó como una débil Tormenta Tropical próximo a la costa sur del País, atravesando a Pinar del Río y saliendo al Golfo de México rumbo a la costa norteamericana de Texas. "Ella" ocasionó en Cuba 8 muertes y pérdidas materiales de alrededor de $100 000 dólares americanos, al valor de 1958, fundamentalmente debido a sus fuertes lluvias.

El choque del Huracán "Ella" con las montañas de la Sierra Maestra lo debilitaron respecto a sus vientos, pero incentivaron y amplificaron las precipitaciones, convirtiéndose en un temporal de fuertes e intensas lluvias que cayeron, principalmente, en las vertientes de la Sierra Maestra, sobre las actuales provincias de Granma, el sur de Las Tunas y Santiago de Cuba. En la cuenca del Cauto y otros ríos se produjeron grandes inundaciones, precisamente en la zona donde comenzaban su histórica marcha hacia occidente los inolvidables Comandantes Camilo y Che, junto a sus Columnas guerrilleras.

El día 3 de septiembre, cuando la entonces Tormenta Tropical "Ella" se alejaba hacia occidente, la zona guerrillera quedaba bajo el agua.

Este hecho, que agiganta aún más la histórica proeza, ha quedado narrado vívidamente por el Che en las siguientes líneas extraídas de su libro "Pasajes de la Guerra Revolucionaria: "-el día primero de septiembre- un feroz ciclón que inutilizó todas las vías de comunicación, salvo la carretera central, única pavimentada en esta región de Cuba, obligándonos a desechar el transporte en vehículos. Había que utilizar, desde ese momento, el caballo, o ir a pie. Andábamos cargados con bastante parque… Se fueron sucediendo días que ya se tornaban difíciles a pesar de estar en el territorio amigo de Oriente: cruzando ríos desbordados, canales y arroyuelos convertidos en ríos, luchando fatigosamente para impedir que se nos mojara el parque, las armas, los obuses; buscando caballos y dejando los caballos cansados detrás; huyendo a las zonas pobladas a medida que nos alejábamos de la provincia oriental… Caminábamos por difíciles terrenos anegados, sufriendo el ataque de plagas de mosquitos que hacían insoportables las horas de descanso; comiendo poco y mal, bebiendo agua de ríos pantanosos o simplemente de pantanos. Nuestras jornadas empezaron a dilatarse y a hacerse verdaderamente horribles".

 

Pero en su marcha encontrarían otro fenómeno atmosférico, el segundo desde su partida de la Sierra Maestra. Fue la Tormenta Tropical "Janice" que cruzó por Las Villas el 5 de octubre de 1958, dando lluvias en las actuales provincias de Sancti Spíritus y Ciego de Avila. Las columnas del Ejército Rebelde tuvieron nuevamente que avanzar bajo un temporal de agua, pero ni la naturaleza ni el enemigo pudo impedir su avance, ni la Victoria del Pueblo el luminoso Primero de Enero de 1959.